domingo, 29 de abril de 2018

AMIGA



AMIGA
Hoy no sé si fue un día hermoso, bello, lleno de dicha y placer, goce y regocijo, o si por el contrario fue triste, doloroso y porque no inesperadamente angustioso o embarazoso.
Que debo pensar de tu verso floreciente, de tu manantial de sed que se deja ver y te descubre, tal y como eres: una bella mujer, que siente, desea, anhela y calla porque teme y desconfía de verse sorprendida de sentir y desear como tal vez nunca lo hallas sentido y deseado, al cabo de tantos años, mucho más madura, pero sin dejar de ser a mi vista virgen por tu forma de ser y pensar, por guardar lo más preciado de ti: tu entrega.
Sorprenderte que al cabo de tantos años, luego de tu infortunado encierro, de alejarte de las gentes con maldad, ese, quien sabe quién, logró que despertaras aún sin estar apenas dormida, pues dos años son ahora solo eso: un recuerdo, y tocó sin sus manos y cautivó y pintó para ti algo que tal vez solo tú puedas sentir, sin saber siquiera si eres correspondida o si en realidad existe en él lo que todos buscamos con tanto ahínco, el verdadero amor, para no sufrir, ni llamarnos al engaño, sin que aparezca ese desagradable sentimiento de culpa y dolor.
Siento que es imposible conocer tu destino, si no te arriesgas no triunfas, más nunca sabrás la verdad de sus sentimientos, la vida es eso riesgos, sufrimientos y alegrías, aún sin saberlo te toca conducir el hilo de tu vida, en cuestiones del amor todo es nuevo, no existen reglas, nunca llegas a aprender lo suficiente como para decir, eso ya lo viví.
Por eso creo que es cierto: El amor tortura.


No hay comentarios: