lunes, 28 de mayo de 2018

AHORA.


AHORA.
Ahora que has anclado,
en otras tierras que no son las mías,
todas torcidas en espacio y tiempo,
me pides que te comprendas, ´
hago el intento,
tu piel me huele a quemada,
me asedias con tu mirada algo distante,
qué puedo hacer, aunque quisiera,
si hay algo en esta vida y en mi yo,
es que soy mi mayor verdugo y juez,
al hacerme el juicio de lo que sucedió,
entre nosotros a pesar de lo que siento,
me declaré culpable,
te di la libertad,
lo en ti hoy es fatalidad,
como has llegado a comentar;
pero ya es demasiado tarde,
para empezar, esa es mi decisión.


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